Cristo sobre cruz de madera en un campo privado de la localidad de Arano, Buenos Aires.
Fotografias Setiembre 2026.
En 1938 la firma SADOP (Sociedad Anónima de Obras Publicas) estaba construyendo en Carhue el palacio municipal proyectado por el arquitecto Francisco Salamone.
Antes de finalizar la obra, Salamone obsequia al intendente Juan Marcalain una imagen de Cristo crucificado del escultor Santiago Chierico, para instalar en el pueblo. Luego de analizar donde ubicarlo, se decidió emplazarlo al final de la avenida Colon, donde se bifurca el camino hacia el cementerio de Carhue y el otro hacia Epecuen.
Se construyo primero el pedestal y luego se montó la cruz de granito con el Cristo, pero ocurrió que esa noche, cuando aun el material no había fraguado, una fuerte tormenta azoto Carhue y el Cristo no resistió los apuntalamientos que lo sostenían provisoriamente y cayó al piso. Producto de esto se quebró un brazo de la figura. Al día siguiente fue retirado y llevado al depósito municipal.
Enterado Salamone de este acontecimiento envía otro Cristo en reemplazo del deteriorado, el cual es colocado exitosamente en el lugar designado utilizando la cruz del anterior. Este segundo Cristo debió sufrir en las décadas de 1980 y 1990 inundaciones que casi lo taparon de agua.
El Cristo original luego de un tiempo olvidado en el corralón municipal, fue restaurado y posteriormente llevado por el Intendente Marcalain a su estancia “Las Calaveras”, cercana a la pequeña localidad de Arano.
En los años 1980 la madera de la cruz se pudrió con lo cual el Cristo fue retirado y los mismos carpinteros de la estancia fabricaron una cruz nueva para volver a emplazarlo.
Hoy “El Cristo del Médano” resiste firme los embates del viento en un clima riguroso muy lejos de su destino original.
Fuente y agradecimiento: Alejandro Tumanoff.


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